Tensión entre los vecinos de la calle Eusebi Soler, y representantes de las organizaciones de cultura popular, durante la pasada celebración de Sant Pere.

El Prat fue escenario de una fuerte tensión entre los vecinos de la calle Eusebi Soler y los participantes del tradicional correfoc durante las celebraciones de San Pere. Los hechos se desencadenaron después de que el Ayuntamiento decidiera cambiar el recorrido del correfoc para evitar sobrecargar las calles del núcleo antiguo, decisión que no fue bien recibida por algunos vecinos.
El Ayuntamiento explicó que el cambio de recorrido fue resultado de una reunión con los vecinos y las entidades de fuego, buscando una distribución más equitativa de las actividades pirotécnicas. Sin embargo, los residentes de la calle Eusebi Soler se opusieron firmemente a la nueva ruta y, en un intento de impedir el paso del correfoc, organizaron barricadas, lo que generó enfrentamientos con los participantes del evento.
A medida que la tensión crecía, ambas partes lanzaron acusaciones. Los vecinos denunciaron que los organizadores del correfoc no cumplieron con el compromiso de no usar pirotecnia hasta pasar la zona de la Cruz Roja, mientras que los participantes del correfoc afirmaron haber sido agredidos por los residentes. El concejal Agustín Mataró, presente en la zona, negó las acusaciones de agresión y afirmó que la policía local había recibido órdenes de no intervenir, a pesar de haber solicitado su ayuda para evitar la escalada del conflicto.
Desde el departamento de comunicación del Ayuntamiento, se informó que la policía cumplió con su deber de evitar una escalada del conflicto y que los equipos del Servicio de Cultura estuvieron mediando activamente. Además, aseguraron que no se había registrado ningún daño a los edificios y que, en caso de haberlos, los vecinos podrían gestionarlos a través de la Federación el Nus. Por su parte algunos de los vecinos denuncian daños en las fachadas.
En el pleno municipal del 27 de junio de 2024, el concejal Mataró alertó sobre la oposición de los vecinos al nuevo recorrido y solicitó intervención antes de que la situación se agravara. También afirmó que el ancho de la calle no permitía el paso del correfoc al incumplir la normativa municipal.
Asimismo, en el mismo pleno, el concejal Gerard Valverde de Junts pel Prat presentó una moción para adquirir lonas protectoras para comercios y viviendas, buscando prevenir futuros conflictos con los correfocs. La moción fue desestimada con los votos en contra del equipo de gobierno.
La controversia en torno a esta celebración tradicional pone de manifiesto las dificultades de equilibrar el disfrute de las festividades culturales con la tranquilidad y el bienestar de los vecinos, máxime cuando estas incluyen pirotecnia.
Se espera que el Ayuntamiento continúe mediando para encontrar soluciones que permitan el desarrollo seguro de las actividades culturales, minimizando las molestias para todos los residentes de El Prat.