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Carta al alcalde de El Prat de Llobregat, a los partidos políticos del municipio y a toda la ciudadanía.
Se acaba de anunciar la incorporación de El Prat a la ZBE cuando a día de hoy todo el planteamiento de restricciones de esta medida tan opresiva e injusta, está suspendida por el Tribunal Supremo. ¡Desde el mes de junio la sentencia es firme! Lo único que ha hecho el Área Metropolitana de Barcelona es cambiar la ordenanza condenada por una nueva, pero con los mismos contenidos, para que la inválida sea la vieja y así tenga que interponerse un nuevo recurso contra la nueva, que, por lógica, debería ganarse también, ya que los argumentos son los mismos. La pregunta es, cuando salga el veredicto… ¿volverán a anular esta ordenanza y crear una nueva similar para eludir a la justicia por segunda vez?
Sr. Alcalde, ¿no podía esperar como mínimo a tener más certeza jurídica antes de adherirse a la ZBE?
Es un escándalo que los propios residentes de El Prat no podamos circular por nuestro municipio simplemente porque tenemos «coches viejos». ¡Coches que, por cierto, pasan sus ITV y sus correspondientes pruebas de control de emisiones en las ITV! Pero no se está sancionando a los vehículos más contaminantes, se están sancionando a los más antiguos.
Por no hablar de los impuestos de circulación, que también nos los comemos con patatas porque de lunes a viernes no podemos circular.
Si realmente se quiere reducir la contaminación de los coches, existen formas más equitativas de hacerlo. Como hacen los taxis con los festivos intersemanales y horarios especiales, por poner un ejemplo; días tal, licencias con números pares, días cual, licencias con números impares. De esta manera, todos tendríamos unos días semanales para circular y realizar las gestiones que debemos hacer. No como ahora, que unos tienen barra libre, SIEMPRE, y otros lo tienen prohibido, SIEMPRE.
Todavía decís que «sólo» un 20% de los vecinos y vecinas de El Prat tienen un coche sin etiqueta, eso son muchas familias, muchas casuísticas y muchos dramas que quedan desatendidos. Abuelos que no pueden llevar a sus nietos al Sagnier o al Estruch, madres que deben esperar a las 20 h de la noche para hacer la compra en el Mercadona, padres que no pueden llevar a sus hijos a Cornellá o Bellvitge, familias que no pueden ir a trabajar a los polígonos, cambios de custodia a las 19.30 h cargados con bolsas desde la zona de la plaza de la Vila hasta la avenida 11 de septiembre entre semana, cuando están por llegar a casa, hacer deberes, preparar la cena… ¿No se da cuenta de que está apretando sólo a quienes tienen el mismo coche desde hace veinte años y no pueden cambiárselo?
¿Qué es más sostenible que no tirar un coche si todavía funciona y pasa sus inspecciones? ¿Por qué comprar, comprar y comprar si podemos estar toda una vida con el mismo?
A todos los afectados se nos vendió un coche lícitamente sin impedimento legal alguno para circular por nuestro propio municipio. Y esa inversión, grande o pequeña, fue un gran esfuerzo para todos nosotros como para que ahora se nos diga que nuestros vehículos no son aptos. Si se quiere retirar los coches de gasolina, que no se hagan más y que los viejos vayan muriendo, pero discriminar de esta manera tan miope y chapucera es de una bajeza política y social impresionante.
En la misma revista de El Prat, el experto dice que no es una medida de lucha contra el cambio climático, sino para reducir la contaminación. Para reducir la contaminación, se nos ocurren a todos muchas cosas que ya sabemos, vivimos rodeados de un puerto, un aeropuerto y polígonos industriales…
Le pido a usted y a todos los partidos, que sean valientes y echen atrás la adhesión a la ZBE: porque la ha tumbado un tribunal, porque es injusta, porque atenta contra nuestros derechos y porque penaliza la austeridad; un valor (y un rasgo) que parece no importarles.
Un ciudadano austero y cabreado. (VJ)







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